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A todos nos sucede que un día nos despertamos y queremos ser los protagonistas de nuestro propio programa de TV, la sensación de la búsqueda de lo desconocido, visitar Nepal, trotar en la Gran Muralla, etc, salir de nuestro círculo de seguridad, asumir el riesgo comprar un pasaje y partir.
Esto no pretenderá ser un seguimiento de las anécdotas del viajero original, quien veía un elefante que se tragaba una boa, en vez de un sombrero. Es sólo para que rescatemos la luz que algunos días se apaga, y necesitamos que nos ayuden a recuperarla.
El día de comenzar un viaje largo, son muchas las reflexiones que nos anteceden, especialmente cuando por fin llega ese momento que hemos estado más de un año planificando y esperando. Al principio las decisiones; hacer el transiberiano, ir de Moscú a Beijing en tren, pasar por Siberia, quién de mis amigos lo ha hecho?, el frío, la comida, las personas que conocería en el camino, los aprendizajes de historia, ciudades que nunca había escuchado, consulta de mapas, definitivamente, todos los viajes largos comienzan en un escritorio. Comienza entonces la cacería de Visas, la de Rusia, la de China,..., y para todas ellas, hay que considerar un plan tentativo de viaje, haciendo que la organización vaya armandose poco a poco como un gran rompecabezas. }
Cuando llega el día de la partida, se siente como ese día antes de un examen final para el que haz estudiado mucho, pero no sabes si te faltaron detalles. Pero esto, como es un viaje, se irá formando a medida que comience la aventura.
También se piensa lo que todos pensamos, por qué viajar si en la casa tenemos todas las comodidades desde agua caliente hasta ropa limpia y comienza entonces esa voz que te llama a visitar lugares desconocidos donde uno se pruebe a cada momento, y el aprendizaje sea un reto diario, con un solo pantalón y par de zapatos, (muchos se van un día para la playa se llevan 3 maletas), algunos libros de viajes y de frases, e impresiones provenientes de la Internet en un idioma que no me se ni las vocales, es que hay vocales en mandarín?, o en el ruso? y el recuerdo de que en la mayoría de los lugares, no hablarán inglés, no tienen los mismos números que nosotros asi que esa incertidumbre permitira la percepcion de haber viajado a otro mundo.
Ser el perfecto desconocido en el lugar perfectamente desconocido. Es que hasta el nombre nos podemos cambiar si quisiéramos. Ademas de algunas historias de viajes, les invito a ver la galería de fotos, donde, lo mas probable es que mucho de los lectores invisibles salgan visibles.
Espero que al final de navegar la página, por lo menos exista una sonrisa en alguno de ustedes.
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